La lucha contra la discriminación por orientación sexual a partir de la Ley contra la homofobia

La lucha contra la discriminación por orientación sexual a partir de la Ley contra la homofobia

La lucha contra la discriminación a partir de la Ley contra la homofobia

Hace poco más de un año, se aprobó la Ley 11/2014, de 10 de octubre, para garantizar los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros e intersexuales y para erradicar la homofobia, la bifobia y la transfobia. Ley pionera no solo en Catalunya sino también en todo el Estado. Hubo, por ello, una gran repercusión mediática, pero ¿qué sabe la gente actualmente de ella? ¿se conoce su existencia? ¿sabrían las personas discriminadas ampararse en ella? ¿se saben cuáles son sus obligaciones y su ámbito de aplicación?La finalidad de este artículo es responder a alguna de estas preguntas, básicas para entender dicha ley, y por lo tanto, aplicarla correctamente y poder ampararse en ella.

Cuál es el objetivo de la Ley contra la homofobia

Antes de todo, hay que tener en cuenta que el objetivo principal de dicha ley -objetivo que justifica y fundamenta su existencia- es erradicar de manera efectiva y real toda discriminación que pueda sufrir una persona gay, lesbiana, bisexual, trangénero o interesexual, en todas las etapas y ámbitos de su vida. Pero no solo se protege la orientación sexual, sino también a la identidad de género o expresión de género.

Conectado a ello, otro de los objetivos que están inherentemente unido es el de fomentar los valores de igualdad, respeto y tolerancia entre los ciudadanos. Son estas las ideas básicas de protección que se van repitiendo constantemente en la Ley, pues es, como hemos dicho, el pilar central de su razón de ser. Y este principio de no discriminación-igualdad viene recogido en el artículo 14 de la Constitución Española, derecho fundamental que todo el mundo debe respetar.

A quién está dirigida la Ley contra la homofobia

Analizando ahora la Ley podríamos dividirla en dos bloques: uno dirigido a los organismos públicos y privados y a los ciudadanos en general; y otro, a los ciudadanos víctimas de discriminación. En el primer bloque, lo que se pretende es establecer unas conductas y unos comportamientos -donde se incluyen las políticas públicas y los principios orientadores para los poderes públicos- que impidan la discriminación, lo que significa que dichas conductas son de obligado cumplimiento para todos sus destinatarios. Y estas van dirigidas a todo el mundo: a cualquier ciudadano; y a las personas jurídicas, tanto públicas (ayuntamientos, diputaciones provinciales, empresas públicas, etc.) como privadas (empresas privadas de cualquier índole, cualquier negocio).

En el segundo bloque, se informa a las víctimas de cuáles son las conductas reprochables que pueden denunciar, cuáles son sus infracciones y sus correspondientes sanciones. Por lo tanto, saber qué situaciones discriminatorias puede alegar la víctima para ampararse en esta ley.

Vamos a centrarnos en este último bloque, partiendo de la siguiente situación:

He sido víctima de discriminación o de un ataque discriminatorio:

Qúe puedo hacer ante una discriminación

Primero, hay que tener en cuenta que la Ley abarca aquellos actos discriminatorios que ocurren en Cataluña, por lo que si estos hechos suceden por ejemplo en Castellón, no podrá iniciarse el procedimiento que se contempla. Segundo, en esta se establecen una serie de conductas definidas para que la víctima sepa qué situaciones puede denunciar y cuáles no. Por lo tanto, hay que ir a estas definiciones y comprobar que aquella agresión está incluida en la Ley.

Veamos esta situación a raíz de un ejemplo: pareja homosexual que recientemente vive en un bloque de pisos y uno de sus vecinos, al tener constancia de su orientación sexual y de su relación, los insulta, encontrándose incluso en el buzón mensajes  homófobos. ¿Qué se puede hacer ante esta situación?

De acuerdo con el artículo 4 de la Ley contra la homofobia nos encontraríamos en el apartado g), ya que es un acto discriminatorio cuya finalidad es la “de atentar contra su dignidad o su integridad física o psíquica o de crearle un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante, ofensivo o molesto”. Ocurrido este hecho en territorio catalán, e incluida la conducta discriminatoria en la Ley podremos denunciarlo. ¿Cómo? Dirigiéndonos a la página web benestar.gencat.cat. De aquí al apartado “Ámbitos de actuación” y de allí “lesbianas, gays, transgénero, bisexuales e intersexuales” y al subapartado “información sobre denuncias de hechos homófobos”. O mejor puedes pinchar aquí: denunciar hechos contra lesbianas, gais, transgeneros, bisexuales e intersexuales.

Una vez dentro habrá que entrar en el apartado “Empezar”. Aquí, tendremos varias opciones:

1)       Presentar la denuncia presencialmente en alguna de las Oficinas de Bienestar Social y Familia o en cualquier registro que prevé el artículo 38.4 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre.

2)      En mismo apartado en “Otras informaciones” nos indicará el resto de posibilidades para denunciar:

  • A través del Área para la igualdad de trato y no discriminación de personas lesbianas, gais, transexuales y bisexuales (Servicio de atención integral),
  • A través del 012 y el 112, o
  • A través del buzón de contacto de la web del Departamento de Bienestar Social y Familia, seleccionando el tema “información sobre cómo hacer una denuncia de hechos contra personas LGTBI.

Te puedes descargar una guia para prevenir y denunciar hechos homofóbicos.

¿Quién puede denunciar?

Aparte de la víctima de la discriminación, también puede hacerlo cualquier testigo. En nuestro caso, lo podría hacer tanto la pareja afectada como un vecino que hubiera tenido conocimiento de los hechos, ya que la Ley acepta que denuncie un tercero ajeno a la agresión, siempre y cuando haya sido testigo de tal discriminación. Ésta también permite que denuncien las entidades, asociaciones y organizaciones que tengan entre sus finalidades la defensa y promoción de los derechos humanos, siempre que estén debidamente autorizadas por el afectado. Los sindicatos, asociaciones profesionales y organizaciones de consumidores y usuarios, se incluyen en el apartado anterior, lo que significa que, con la correspondiente autorización, también podrán denunciar los hechos discriminatorios.

¿Qué debe contener la denuncia de la discriminación?

1.- Identidad de la persona o personas que la presentan (nombre, apellidos, DNI, dirección postal y correo electrónico).

2.- Exposición de los hechos de una manera clara, indicando la fecha y el lugar, y siempre que sea posible, la identificación de las partes agresoras.

3.- Aportar toda documentación que pueda apoyar y reforzar la denuncia.

4.- Firma o firmas.

Una vez presentada la denuncia, habrá que esperar a la respuesta de la Administración, que no tiene un plazo específico para hacerlo.

La Ley establece, en su artículo 30, la inversión de la carga de prueba. Eso es una ventaja para la víctima, pues quién tiene el deber de demostrar que no ha habido la discriminación alegada es el presunto agresor y no la víctima. Otra de las ventajas que hay que comentar de esta Ley es la recogida en el artículo 23. Este amplía el ámbito de protección de la Ley a aquellas personas transgénero e intersexuales que no tengan ningún diagnóstico de disforia de género ni tratamiento médico. Es decir, tan solo hace falta sentirse transgénero o intersexual para poder acogerse a esta Ley.

Para concluir

Como conclusión, creemos acertado el esfuerzo de la creación de esta ley, ya que es importante que los poderes públicos tengan en cuenta las necesidades de sus ciudadanos y respondan a las demandas sociales, luchando juntos para poder erradicar estas desigualdades, fruto del odio injustificado de mentes retrógradas. Deseamos que sea una ley útil y eficaz en Cataluña, pues el Gobierno central, de una manera u otra, va introduciendo políticas que podrían ser perfectamente denunciables si la Ley analizada tuviera competencia a nivel estatal. Lo cual muestra el gran avance hecho en Cataluña. Un ejemplo de estas políticas discriminatorias sería el “Plan de Apoyo a la Familia” aprobado por el Gobierno Central del Partido Popular, que incluye a la familia LGTBI en el apartado “familia con problemas”, centrándose en la familia tradicional como la única familia “normal”. Por otro lado, es deseable que se formalice cuanto antes la implementación de la Ley contra la homofobia que garantice su cumplimiento, promoviendo las condiciones para hacerla plenamente efectiva dado que en la actualidad y en cuanto a su aplicación presenta un importante conjunto de lagunas prácticas.

Laura González Tejedor. Abogada Colaboradora de Rainbow Advocats

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