El VIH y la discriminación laboral

El VIH y la discriminación laboral

El VIH y la discriminación laboral

El día 1 de diciembre se celebró el día mundial de la lucha contra el VIH, en todos los periódicos aparecieron artículos con datos, estadísticas, y toda una serie de informaciones relativas a esta enfermedad.

Aprovechando ese día, volvió a salir en portada el despido de un camarero del conocido barrio madrileño de Chueca, por ser portador del virus. Si bien no fue despedido por ser homosexual, sino por ser seropositivo, la empresa alegó que no quería contratar a gente enferma y que tenía el derecho de contratar a gente sana.

A partir de ahí, uno comienza a pensar cómo es posible que hoy en día y con la información que se tiene sobre la enfermedad se despida a la gente a sabiendas de que la Ley no lo permite.

En efecto, ser despedido o ser víctima de cualquier otro acto discriminatorio, como por ejemplo el acoso laboral, por ser portador de esta enfermedad, es una situación injusta y estigmatizadora que la Ley repudia e intenta erradicar. En España hay varias leyes que amparan a la víctima en estas situaciones. La más importante –aparte de las Directivas Comunitarias- es nuestra Constitución. En sus artículos 10.1, 14 y 18.1, se protege la dignidad de la persona, se castiga la discriminación y se defiende el honor y la intimidad personal y familiar, respectivamente. Así también, en el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores se establece como derecho básico del trabajador el respeto de su intimidad y de su dignidad, y en el artículo 177 y siguientes de la Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social, se establece un procedimiento exclusivo para denunciar los actos discriminatorios en contra de los derechos fundamentales y las libertades públicas. Además del resto de normativa laboral, el artículo 314 del Código Penal recoge un delito contra los trabajadores, en el caso de que se haya producido un acto discriminatorio, éste se haya castigado, y el infractor no hubiera reparado la situación de desigualdad ni los daños producidos.

También hay que tener en cuenta que si la víctima forma parte de la comunidad LGTBI y la discriminación se produce en territorio catalán, podrá denunciar el hecho discriminatorio de la enfermedad a través de  la Ley 11/2014, de 10 de octubre, contra la homofobia, siempre que esté dentro de su competencia.

Teniendo claro que la Ley en sus diferentes ámbitos ampara a la persona que sufre esta discriminación, ¿Qué es lo que se tiene que hacer? y ¿cómo se tiene que hacer? Para empezar, puede ponerse en contacto con el sindicato con el que esté afiliada o si no lo está con el sindicato que ostente la condición más representativa en la empresa, además con cualquier entidad pública o privada que tenga entre sus fines la lucha contra la discriminación; y posteriormente denunciar el hecho. Creemos realmente importante que se lleve a cabo este contacto, explicando el acto discriminatorio, para que se tenga el apoyo necesario, porque así, el asesoramiento y la defensa de la persona víctima de este acto discriminador concreto, se podrá  llevar a cabo con mayores garantías, además de poder contar con un abogado privado especializado. Una vez estudiado el caso concreto (despido, mal ambiente laboral, acoso, etc), se establecerán las pautas a seguir, teniendo en cuenta, que en lo que se refiere al ataque de derechos fundamentales, como es este caso de discriminación por enfermedad, quién deberá justificar que no se ha vulnerado ningún derecho, es la parte agresora. Es decir, la víctima solo tiene que aportar indicios razonables de que ha sufrido una discriminación, por ejemplo, en el caso que comentábamos al principio del camarero, éste deberá aportar los WhatsApps en los que se muestran la actitud discriminatoria de la empresa. La empresa agresora por su parte, deberá aportar una justificación objetiva, razonable y suficientemente probada de que el despido fue por motivos laborales y no por el VIH.

Actualmente, hay muchísimas entidades que luchan contra el VIH y el sida, y es importante estar bien informado sobre ello, pues NO SE ESTÁ SOLO ante esta lucha, y puede servir de gran ayuda en muchos aspectos. Por ejemplo, la Federación Trabajando en Positivo, que es un conjunto de empresas unidas para erradicar la discriminación de las personas VIH en el ámbito laboral, realizó un esquema dónde se establece la normativa completa sobre esta materia, y además una explicación clara sobre el derecho que tienen las personas seropositivas a no tener que informar al empleador sobre su salud y, por lo tanto, la confidencialidad de ésta.

Por otra parte, la Coordinadora estatal de VIH y sida, entidad más representativa del movimiento ciudadano de VIH y sida de España, con presencia en todas las Comunidades Autónomas, también ofrece un gran servicio de información tanto jurídica como de salud. Es importante que las personas afectadas por el VIH tengan en cuenta la valiosa información que ofrece en el siguiente link: http://www.cesida.org/consultanos/clinica-legal/

En cuanto, a la discriminación laboral por orientación sexual, independientemente de ser portador del VIH, destacamos aquí la guía de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales, muy completa y clara:

Para acabar, es importante que la gente se anime a denunciar todas las discriminaciones laborales, ya sea por motivos de enfermedad, orientación sexual, raza, sexo, etc. La solución no es callarse, porque para poder erradicar estas vergonzosas situaciones hay que ejercer nuestros derechos, sin miedo a las posibles repercusiones. Si bien, en un primer momento puede resultar difícil enfrentarse a este tipo de situaciones, es realmente necesario para hacer valer nuestros derechos, y ya no solo hay que defenderlos para este caso en concreto, sino para impedir que se produzcan futuras discriminaciones en la misma empresa agresora o en las diferentes empresas, pues se habrán dado cuenta que la gente sin miedo no se la pueden frenar.

Aunque hay que decir, también,  que a veces estas situaciones injustas se producen por una mala información o incluso por un cierto desinterés por parte de las empresas sobre el VIH. Se necesitan todavía adoptar medidas didácticas para poder informar a la población y al sector laboral/empresarial lo qué es y lo qué implica esta enfermedad, fomentando incluso políticas públicas, dejando claro que no hay que marginar ni estigmatizar a la persona portadora de VIH, pues no es ningún “intocable” y se merece el MISMO RESPETO que cualquier otro ser humano.

Laura González Tejedor

Abogada Colaboradora

Rainbow Advocats

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